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Las gotas adormecen la noche. Tintinean las pestañas húmedas, mientras tanto, en la oscuridad, se escuchan melodías de aliento. Entrelazamos versos y tactos, símplemente nos dejamos llevar por las estrellas que no se ven, pero se adivinan. Me quedo quieto y observo, y el aire viene a buscarme entre suspiros compartidos. Agarro la distancia y pongo su ombligo en mi espalda, sus dedos en mi pelo y sus labios en mi cuello, entonces invento un recorrido oscuro, sin tiempo, sin calendario, y vuelvo a contar las estrellas que no se ven, y me regalo la luna que imagino, y me abrazo a cualquier planeta que me quiera acompañar. Los susurros se abren despacio y el asfalto me abofetea la cara. Leer más
14 comentarios
Octubre 26, 2009 a las 9:28 pm
Qué bueno Migue, hasta el final!
Octubre 27, 2009 a las 1:38 am
Mira que en cuanto echaron la crónica en los deportes me acordé enseguida de ti y digo lo mismo está aquí er Merak dandolo todo. Pues nada como siempre leyendote hemos formado parte de ello. Un besazo y a seguir.
Octubre 27, 2009 a las 8:35 am
Tienes los huevos como el caballo del Espartero. Que angustia de relato compañero. Me hubiera encantado estar por ahi e invitarte a unos pinchos, de tortilla por ejemplo bien regada con una rubia freskita. En fin, tu sigue acumulando sensaciones y compartiendolas que se agradadecen Cantidad. Ole tus güevos.
Octubre 27, 2009 a las 10:24 am
Me gustó tu crónica. Te lo dije en otra ocasión, siempre sacas lo mejor de las peores situaciones.
Cuídate esa pierna (y ese resfriado).
Octubre 27, 2009 a las 12:49 pm
«Tuve que correr, cuando la vida dijo ve. No hubo manera de pararme.
Correr que fue volar. Beber de un solo trago todo el mar. Y no sació mi sed el agua.
En el camino, tropecé. Con esa piedra, desde la que arranqué…
Tuve que correr cuando en el viento pude oír que igual que vine habría de marcharme».
Tuve que hacerlo, me obligasteis. Gracias por todo “Padrino”
Octubre 27, 2009 a las 2:39 pm
Que buen titulo.
Que bueno leerte
Un beso
Octubre 27, 2009 a las 5:40 pm
Me ha parecido que hasta yo dejaba de ver mientras te leía…sin luz me he quedado!
Se siente la dureza del maratón en tus palabras, pero como siempre, supiste controlar bien la situación. ¡¡¡Anda que iba a poder ese contigo!!!…imposibol!!…
Felicidades tanto a ti, como a Gorri, Cuco y Txuri.
Octubre 28, 2009 a las 7:21 pm
Tu estilo es maravilloso. Siempre me ha gustado perderme entre los pliegues de tus palabras. Toda una delicia…
Besos, cronista del corazón.
Octubre 29, 2009 a las 1:10 pm
Enhorabuena Miguel.
Es impresionante la manera de escribir que tienes,sentimientos y sensaciones únicas, que trasmites de una forma maravillosa.
¿De que material estás hecho? jajajajaja.
Besos muy gordos.
Octubre 30, 2009 a las 9:26 pm
Enhorabuena, doy fé de la dureza de este maratón: soledad, humedad terrible….y en mi caso falta de preparación.
Noviembre 8, 2009 a las 8:28 pm
Norabuena, Miguel.
42k más para la memoria. Y quizá en este caso con un mérito muy especial, por lo sufrida, por lo nocturna, y por haber vuelto al tajo del fondo tan pronto tras la Transalpinada :-)
Noviembre 12, 2009 a las 3:49 pm
Magnifico!…como hace tiempo y …como siempre desde la primera vez que te leí
Noviembre 12, 2009 a las 3:51 pm
Hace tiempo que no te leía…ahora que he vuelto, ya veo que no defraudas
Noviembre 20, 2009 a las 10:33 am
la humedad hace que pierdas muchas sales y eso lleva a los calambres, una buena crónica.