Dónde te besé?

Publicado: octubre 24, 2008 en carreras, maraton de amsterdam

Sucede que a veces la vida se desnuda y entiende de locura, y de ojos y de bocas, y de imágenes estratégicamente colocadas.
Sucede que a veces la vida se calla y no dice nada y opta por dejar el tesoro intacto, sepultado… vivo por siempre.
Amsterdam baila de flor en flor, bajo un cielo uniforme, bajo una brisa de frío y calor. Te mira y te sumerge en un silogismo indeductible donde nada parece lo que es y a la vez todo es real. Gira en bicicleta, en biconsonancia, en binocular disparidad, donde la profundidad es el relieve más utilizado por la percepción.
Ella se abre el pecho y lo exhibe, se rasga la ropa interior y mira para otro lado disimulando… No es que tenga miedo de su cuerpo, de la llanura de sus límites, de la humedad que desemboca en todos los poros del asfalto, de la diversidad de sus canales que reparten caricias vagabundeando por toda tu piel. No, es por ensamblar caminos, por buscar abrazos en las frías tardes; es por arrancar palabras, por indemnizar los vicios adquiridos… por encajar las piezas que nunca debió desordenar.
Si te acercas a su cuerpo, a sus axilas, a los pliegues de sus muslos… huele a lienzo y madera, y en sus pechos expresivos, se plasma la impresión de un Van Ghog, “la amarillenta luz de aquel café, los aires del campo que respiran lienzos y papel” como diría Antonio Vega. Si te acercas a su cuerpo, no tendrás excusa para resistirte.

 

El viernes salgo a entrenar junto al Herengracht (canal Heren), que nace casi en nuestra casa. Hace frío y tiene pinta de que va a llover. Subo puentes y atravieso canales… me pierdo y tomo otro canal por intuición, el Prinsengrach, pero pronto me doy cuenta de que me he equivocado. Me pongo nervioso por no saber dónde me encuentro. Comienza a llover… a llover de verdad. Paso junto a la casa de Ana Frank y el laberinto toma sentido,se centra, vuelve a encajar. Recuerdo las calles y llego a mi punto de partida. Sigue lloviendo.
El maratón parte del estadio olímpico, construido para los juegos de 1928, por lo que el recinto es bastante antiguo, y eso se nota en su construcción de ladrillos.
Se respira ambiente de carrera, la organización no me parece muy efectiva, de echo me gustó más la organización post maratón que pre maratón. Entramos en a la pista y pisamos el rekortan. Está separado por zonas de salida. Allí nos vamos despidiendo los unos de los otros… primero se queda Syl, después Andrés y por último entramos en el mismo recinto Josero, David y yo. La música suena alta. Los corredores calientan, calentamos, miran al cielo, miramos, resoplan, resoplamos…
se oye la salida y todo se pone en movimiento. He decidido salir entre 4:45 y 5:00 no daré para más y ya estaré satisfecho con mantener ese ritmo… mis escasos 460kms de entrenamiento en 13 semanas no me dan para más.
Todo va bien hasta que entramos en el canal Amstel… que nada tenía que ver con la cerveza. Amstel se me hace eterno, creo que son casi 13 kms de ida y vuelta. Paso la media en tiempo previsto, sobre 1:40 pero a esas alturas mi cabeza ya me está diceindo que lo deje… veo que volver a hacer 21kms puede ser eterno a la par que pleno de sufrimiento. Me autoengaño. Me digo a mi mismo que a partir del 30 pararé un ratito. Ya he visto dos veces a nuestros animadores y eso me ha dado mucha fuerza… lástima que esa energía dure tan poco. En el 30 entramos en el centro de Amsterdam… voy medio muerto y me digo que es hora de parar como “habíamos” acordado… pero de pronto, en un alarde de idiotez, decido que no… que no voy a parar.
Del 30 al 37 son los peores kms, sé que es un tópico, pero… corro por correr, pero curiosamente, mi ritmo se mantiene… es cuando descubro de que es mi cabeza la que me está engañando, así que le hago un corte de mangas.
En el 37 todo se me despeja, huelo la meta y sueño con la fiesta pos carrera. Poco antes del 39 entramos en el Vondelpark que, salvando las distancias, me recuerda mucho al Central Park de Nueva York.
Entro en el estadio y vuelvo a pisar el rekortan, tengo la sensación de pisar algodones… Hago esos 200 últimos metros a sprint, voy ciego de felicidad. Cruzo la meta y confirmo que he mantenido el ritmo previsto, me parece increible. Creo que levanté los brazos…

Busco ansiosamente un experto en nudos. Alguien que me ate a las nuevas emociones. Que me desordene la sensación de haber estado.
Me miro y me extraño, me hablo y me desoriento… me escucho y me desentiendo, como si hubiera estado en el final de los extremos.
Ya no me duele todo, o tal vez ya nada me alivie y por eso me siento humano… por encontrar la capacidad de desear, por no ser insensible, por tener exusas para estar triste y contento, por recortar el término medio.
Querida Amsterdam, no te quiero toda, pero no dejaré de desearte. Recuerdo tu ombligo húmedo de cerveza, el destino detrás de tus cabellos enredados, los suspiros que dejé dormidos en tus oidos. Recuerdo las melodías que le robé a tus ojos, los tactos que deletreé en tu piel, las dudas de si eres dulce o salada…
Lo recuerdo todo, pero ya no sé dónde te tomé la mano, dónde rozamos las mejillas… Ya no sé dónde te besé.

Gracias a David. A Andrés. Gracias a Josero. A Syl. Y gracias especialmente a Félix, Marijose y Teresa. Sin vosotros Amsterdam dejaría de ser los mundos de yupi. Besos y abrazos

En 1998 Antonio Vega compuso una canción dedicada a Van Ghog, lo hizo porque decía que le hubiera gustado parecerdser a él. Durante muchos momentos de estos días, paseando por las calles Amsterdam, recordé varios trozos de esa letra, yo, os la dejo aquí.  “ángel caido”     

Fotos

 

 

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comentarios
  1. mayayo dice:

    enhorabuena miguel!!

    Si es que son ya muchos maratones bajo el dorsal, y claro, tus pierans ya se saben solas el camino aunque les duela :-D

    Me alegro que pese a los problemas de entrenos, hayas disfrutado al final tanto del viaje e incluso la carrera. Bravo!

    Ahora, descansa un poquito que te esperamos con nuevos bríos para próximas aventuras

  2. sylvie dice:

    menuda era la Amsterdam!!!…aquella del primer escaparate rojo mirando a la derecha, no???

    Como siempre, preciosa tu crónica, con esa forma tuya especial, de enamorarte de los momentos.

    Besitos.

    Ps: no sé si podrás llegar siquiera a imaginar, lo que me he podido reir con tus comentarios en las fotos del maratón…por dios!!…se me caían las lágrimas de la risa!

  3. Francasta dice:

    Bonita crónica y sobre todo bonita manera de definir una ciudad.

    Lo que hace la cabeza, si fuese por ella no se si seriamos capaces de acabar algún maratón.

    Saludos.

  4. EUCHY dice:

    ya te comenté en blogger, pero eso… que ME ENCANTÓ esto. Qué forma tan bella de describir las cosas tienes, por dios!
    Un besote, ♥

  5. runner47 dice:

    Enhorabuena…cada gota llena el vaso amigo.

  6. Kt. dice:

    “Las barreras solo existen en la mente del hombre”… dijo alguien una vez. Felicitaciones por haberlas vencido.

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