Sal en el viento

Publicado: noviembre 10, 2008 en behobia-san sebastian, carreras
Merak

Foto: Merak

Me ata el corazón, las miradas, el tiempo que transcurre entre mi mano y el niño que está en la cuneta esperando mi mirada. Me ata el sabor de las situaciones, el compás de las mañanas soleadas, las sonrisas concentradas de las personas que animan…  la belleza de la distancia, el mundo imperfecto, el verde en las alturas, a lo lejos. Los cristales del tren se empañan firmado por el seudónimo de miles de corredores que soportan de pie el recorrido. Huele a Radiosalil. Los dorsales cuelgan del pecho como acordes en los pentagramas, unos rojos, otros verdes, amarillos… La contradicción de la cercanía unida a la perplejidad de las personas que no saben quienes son realmente, unidos para lo mismo, por lo mismo. Después caminar, cambiar de país y encontrar amigos que ya hacía tiempo que no veías. Encontrar otros nuevos. Dan la salida y disfrutamos de la onda expansiva, de las voces a cámara lenta a ratos, fugaces otros. Gorriti diría que hemos salido muy deprisa, que deberíamos haber bajdo el ritmo desde el principio. Yo me encontraba bien. El día, el sol y la gente hacen el resto. La Behobia/San Sebastian es una carrera con pinceladas de dureza plasmada con delirios de satisfacción, como los sueños cuando no se sueñan. Es descubrir cómo se puede volar sin alas, tan solo con el impulso de las miradas, de los gritos, de los aplausos que llegan por babor y estribor. Tal vez el punto negro esté justo al lado del punto maravilloso. Ese puerto con hierros oxidados y gruas paralíticas junto a la subida del km 15. Esa subida es una herida que no cura nunca. Da igual la terapia, volverá a repetirse infinidad de veces en tu vida. En realidad corres tú, pero no. No eres tan importante, ni si quiera eres tú, sino miles de piernas y huesos y pieles que te empujan sin perder el tiempo, ni el espacio… ni la memoria. Cuando Félix me cogió en el km14 y vi su ritmo, sabía que tendría que seguirle. Fue gracias a él que hice tres minutos menos de lo esperado, o de lo que yo esperaba. Sus gritos de: “Tú júntate a mi” y “después del 17 hasta la meta a saco”  hicieron que varios kms bajaran del 3:30. Y después la meta, el olor a sal en el viento, el olor del sudor en la sal. Entonces construyes un beso con reverso, el que tú te llevas en los ojos y el que los cuerpos levantan en sus manos en una mirada dual.

A flor de piel no es sólo una expresión.

 

Anuncios
comentarios
  1. runner47 dice:

    Fantástico post…directo a donde tiene que llegar.

  2. Katiuska dice:

    Cuando se materializan los sueños, dan ganas de seguir soñando.

    Un beso Miguel

  3. mayayo dice:

    bravo por ese debut en la behobia, miguel !

    me alegro que disfrutaras el ambiente, y desde luego aun estoy impresionado de esos ritmos tan bárbaros estando aun cercano lo de Amsterdam.

    Nos veremos en la de navidad de cercedilla como el año pasado? Pedro y yo ya estamos apuntados…

  4. sylvie dice:

    Vivido así hasta parece fácil correr 20kms y acabarlos a 3.30!!!!!…
    Enhorabuena por disfrutarla así…debe ser muy especial.

    Cuanto me apetece la behovia y cuanta excusa tengo siempre…Un año de estos, fijo que voy…

    Besitos.

    Ps: bonia la song del Erentxun (¿habrá corrido otra vez NY?)..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s