Magia y precisión. Verano del 81

Publicado: mayo 13, 2009 en antonio vega

 Hoy tendría que estar hablando de la maravillosa ciudad de Praga y su magnífico maratón. Tendría que estar hablando de anécdotas por sus calles, de vivencias con mis amigos, de kilómetros, de sufrimiento por sus calles, de tiempos. Tendría que estar hablando del Moldava, de la plaza de la ciudad vieja o del reloj astronómico. De la cerveza, del agua, de las mujeres checas… Lo tenía todo hilvanado, todo en la cabeza. Tenía las historias preconstruidas y las palabras delimitadas, pero todo se me ha venido abajo. No quiero decir que no vaya a hablar de ello, lo haré, pero ahora no. Hoy prefiero hablar de Él.

Corría el verano de 1981. Yo tenía 14 años y me encontraba en la plaza de Palenzuela junto a Miguel. Entonces llegó nuestro amigo Kaklis con su peculiar forma de caminar: las manos en los bolsillos, casi arrastrando los pies y esa cadencia en sus caderas que le hacía ladearse de uno a otro extremo. Nos empezó a hablar de un grupo que hacía pocos meses había sacado un disco… Se llamaban Nacha Pop, y según Kaklis “eran la hostia”. Miguel y yo, que por aquel entonces estabamos inmersos en la música heavy de AC-DC, oir hablar de un grupo de pop no nos convencía, así que no le hicimos mucho caso. Eso sí, Kaklis consiguió que me llevara la casette a casa para que pudiera escucharlos. La primera vez que sonó la casette recuerdo que pensé que aquello era una porquería, así que lo dejé de lado. Pero algo sucedió al día siguiente. Cuando me desperté, en mi cabeza sólo existía una melodía que no podía sacar de allí, esa melodía decía: “Por el día alguien con quien no vivir. Por las noches alguien con quien no dormir. La tristeza en el bolsillo y la careta de cartón, esperando que regreses antes de que salga el sol…” Aquello era la primera canción que aparecía en el disco de Nacha Pop que me había pasado Kaklis. Sin saberlo, estaba atrapado, sin solución. Aquel verano del 81 mi vida, sin yo saberlo, acababa de cambiar. A los 14 años uno no se da cuenta de estas cosas, yo lo supe más tarde, a medida que las letras de Antonio se iban metiendo en mis venas y hacían percutir mi corazón para lanzarlas a todos mis sentidos. Aquel verano del 81 aprendí a sentir. Muchas personas marcan tu vida en muchos sentidos, y supongo que al igual que para  muchos otros, Antonio cambió mi vida también. Recuerdo que mi letra terminó de delimitar su forma el día que en el “Buena Disposición”, vi escrita su letra. Siempre dije que si en algún momento se me ocurrió plasmar sobre un papel lo que sentía, fue gracias a Él. Él, sin saberlo, me había enseñado a sentir, a ver el mundo y la vida de otra forma, es por eso que mucho de lo que soy, se lo deba a Él. Me cuesta escribir todo esto, tengo suerte de que el post sea escrito porque de ser hablado me resultaría imposible hacerlo. Me resulta impososible creermelo, por mucho que siempre dijera “Antonio cualquier día nos da un disgusto…”, Él era como el Ave Fenix, siempre volvía, se acostaba junto al cielo y reinventaba las estrellas. Ayer, cuando iba al colegio a recoger a mi hijo, al escuchar: “hoy es un día triste para la música”, en las noticias, sin saber de quién hablaban, el estómago me dio un vuelco, y al escuchar en la radio los primeros acordes de “La chica de ayer”, sólo pude decir: “¡mierda!”. Sé que estos días se dirán muchas cosas sobre Él. Muchas serán verdad, la mayoría no. Sé que se hablará de su vida, pero a mi me interesa como persona, me intersa por su trabajo, me interesa porque posiblemente, y sé que no me equivoco, se trate del mejor compositor y letrista que hemos tenido. Donde los demás hacían una buena canción, Él construía magia con precisión. No tenía una gran voz, no le hacía falta, pues sabía cómo transmitir con ella, su cadencia le hacía único y dejaba a flor de piel su sensibilidad y la nuestra. Para Él la vida no era un amago, le gustaban los extremos y tal vez lo peligroso y quizas de esa mezcla junto a su fragilidad, hizo que surgieran cosas que se desbocaban entre los acordes que salian entre sus dedos y el resto del mundo. Los últimos años no furon buenos para Él, la muerte de Marga le dejó muy tocado, y se aisló más de lo que ya estaba. Estaba tan fuera del mundo que ni si quiera había visto la magnífica cuña de “Lucha de gigantes” que aparecía en el film “Amores perros”, una delicatessen que Alejandro González quiso incluir por puro capricho, pues la película no avanza nada con ello, sólo se recrea. Toda la aureola que se creó sobre Nacha Pop no se correspondía con la realidad, sus ventas de discos eran mediocres y cualquier formación de aquella época les superaba en ventas. De hecho, su discográfica Hispavox, les dejó tirados en el 83 y ellos, a punto de tener que abandonar. Los rescata una de las primeras independientes de nuestro país, Dro y con ellos graban un extraño “Más números otras letras” con muy escasa repercusión. Debido a ello, Dro intenta deshacerse de ellos, pero entonces apareció Antonio con una de las más maravillosas canciones que tal vez haya escuchado “Una décima de segundo”, que sería incluida en un maxisigle con otras delicias como: “Escala real”, “Magia y precisión” y “Pagas caro mi humor”. No quiero olvidarme de la version incluida en ese maxi de “Una décima de segundo” con tan solo la voz de Antonio y los teclados de Teo Cardalda… una canción que se grabó sin querer, pues ellos no sabían que estaban siendo grabados en el estudio. Recuerdo que en el verano del 87 leí una crónica de cuando los Nacha Pop tocaron en la Monumental de México, el púbiclo les hizo tocar tres veces “Lucha de gigantes”, y recuerdo el primer concierto en el que les vi en Valladolid, y el primero de Antonio en solitario en Leganés, y el último de Nacha Pop en Madrid en el 88… Y por suerte la vida me dejó verle por última vez sobre un escenario hace apenas dos meses en uno de sus últimos y mejores conciertos (luego dió dos más), y la vida también me dejó que mi hijo lo viera sobre un escenario a la misma edad que yo tenía cuando comencé a admirarle. Ayer por la mañana, cuando escuché la noticia, la imagen de Kaklis hablándome de Él hace 28 años, me volvió a la cabeza y de repente, me di cuenta de que me había hecho mayor…  Te quiero Antonio.

Anuncios
comentarios
  1. María Coca dice:

    Tu cultura musical y tu trayectoria personal me emocionan, al igual que tus palabras. Si, se nos ha ido alguien muy especial… Menos mal que nos deja sus canciones y con ellas parte de su alma, tan grande, tan mágica.

    Besoss

  2. Maria y Quique dice:

    Ayer tan pronto me enteré de la triste noticia,¿a que no sabes quien me vino al pensamiento?.
    Pues quien va a ser,una persona maravillosa que tiene un corazón enorme y unos sentimientos maravillosos.Ese eres tú Miguel.
    Sé que tendrás el corazón un poco arrugadillo,pero gracias a él has vivido sensaciones y seguro que momentos inolvidables.
    Por cierto no es que te estés haciendo mayor,es que las cosas que apreciamos,las llevamos muy, muy dentro nuestra para siempre.
    Te mandamos todo nuestro cariño, un beso,y un abrazo muy fuerte de unos amigos que te aprecian mucho.

  3. Katiuska dice:

    .

    Mucho tiempo de no leerte y justo vuelvo y me encuentro con esta noticia ¿Que decirte Miguel? Gracias a tu admiración le conocí yo también.

    Un besito, ánimo.

  4. Cuco dice:

    En la AZ pasaron muchas cosas, los colegas, las primeras fiestas, las primeras chicas; pero tantos años después el recuerdo me lleva a Antonio Vega y a Nacha Pop. Sin duda él compuso la “banda sonora de mi vida”.

    Algún tiempo después llegas tu, Padrino, y qué curioso también de alguna manera lo hace Antonio Vega, y de nuevo surge la magia (esta tarde he vuelto a ver un trozo del DVD 80-88).

    Por suerte para mi este verano pude ver su actuación en la Playa de Riazor de Coruña, disfrutar del presente y recordar los mejores momentos de mi vida; siempre estará en mi recuerdo.

    Ayer cuando escuché la noticia me acordé de ti, de los buenos momentos que hemos vivido juntos y de los que están por venir.

    Un abrazo “Padrino”.

  5. robertin dice:

    Miguel, yo tb me acordé de tí.
    Se la admiración q le tenías. Algo de verdad. Muchos diremos que nos gustaba, q ha dejado grandes canciones, pero esta claro q tu las has sentido.
    Supongo q un compositor, escribe para sacar cosas que lleva dentro y compartirlas con los demás hoy tu lo has hecho con nostros, aprendiendo la lección de tu “maestro”.
    Quédate con lo mejor…y con que nunca dejamos de hacernos mayores.
    Un abrazo.

  6. Eva dice:

    Gracias Miguel, me ha emocionado lo que has escrito.
    Con tu permiso te incluyo en la lista de enlaces que hablan de Él:

    http://trampasratoniles.wordpress.com/2009/05/13/%c2%a1hasta-siempre-antonio/

    Vuela Antonio a Orión!

  7. Miguel,

    muchas gracias por tu post. Yo también 14 años cuando un amigo de mi hermano mayor trajo a casa el primer lp de los nacha recién salido del horno. Desde entonces todo fue distinto. Me he visto reflejado en tu post …
    Estos días buceo por la blogsfera buscando cosas que se escriben sobre Antonio , pocas me han llegado tanto como tu historia.
    En fin ,nos queda “lo que tu y yo sabemos” la música.
    Si quieres ver mi historia con Antonio la contaba ayer en mi blog

  8. granon dice:

    Compañero, soy de la misma edad que tu, enhorabuena lo mejor que leído estos días sobre Antonio , buscaba un texto así con emoción y recuerdo y lo he encontrado.

  9. Cuco dice:

    Bunbury ha colgado en su web (http://www.enriquebunbury.com/) una versión de “Una décima de segundo” como homenaje a Antonio Vega…

    No te la pierdas.

    Saludos.

  10. Pepemillas dice:

    A mis 21 años, me marcó como a ti a tus 14.
    Aún conservo la cassette “Dibujos animados” que compré por entonces.

    Alguien ha dicho: se ha ido alguien que supor mirar las estrellas y la luna.

    Es cierto.

    Saludos.

  11. mayayo dice:

    me ha emocionado tu texto, Miguel.

    Si, yo tambien pienso que Antonio ha sido un músico de esos que se te metían dentro sin que te dieras cuenta.
    Y quizás un poquito más dentro a quienes crecimos en aquel Madrid del Penta, de la Vía Lactea, de los bajos de Aurrera y sus últimas peleas de rockers y mods.
    Tiempos cutres, tiempos hermosos…
    Y la banda son0ra de “ese chico”, en tantos momentos que no hubieran sido sin el.
    Hasta siempre, Antonio.
    El estaba en otra película, y treinta años de música

  12. Santi Palillo dice:

    Aplaudo tu post pero digo yo que en el siguiente o alguna vez hablarás de Praga, la ciudad sí pero el maratón no me gustó demasiado.

  13. Hola merak,

    me ha encantado tu post. De verdad. Me pasó casi, casi como a ti cuando comentas la primera vez que escuchaste a Nacha Pop…no exactametne igual (la anécdota) sino como de una forma me transformó, me cambió…claro éramos tan jovencillos,jejeje

    Bueno, pues gracias por dejar tu post en mi blog y me parece que voy a seguir buceando por el tuyo.

    Salud y fuerza.

    Ya hablamos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s